Hoy en momentos que la función pública vive una de sus peores crisis institucionales y de credibilidad, producto del irritante grado de corrupción e impunidad que los últimos gobiernos, han permitido en algunos casos y propiciados en otros, en contubernio muchas veces con actores de partidos de oposición, ha traído el elevado nivel de indignación y frustración que padecen grandes sectores de la sociedad dominicana.

El Estado tiene que ser el primer garante de la moral de un país, porque los que hemos sido candidatos sin habernos manchado con dinero del narcotráfico y la corrupción, o funcionarios públicos, sin aceptar ni un solo centavo de sobornos, podemos decirles sobre todo a los jóvenes y las mujeres que tienen miedo de incursionar en la política, que se puede ser político sin ser ladrón y que un partido o coalición de fuerzas pueden y deben gobernar sin robar.

Recordemos lo que dijo Voltaire….. “quien cree que el dinero lo hace todo, termina haciendo todo por dinero”.

De este nuestro segundo congreso, titulado “Hacia Una Revolución Moral”, en el que contamos con la honrosa presencia como invitados especiales de representantes de partidos políticos, movimientos sociales y figuras de la sociedad dominicana, a quienes hemos invitado a nuestra apertura a escuchar no solo nuestras propuestas si no de manera especial a la honorable diputada de la hermana República de Panamá Dra. Zulay Rodríguez Lu, para que nos hable de su experiencia sobre el tema que nos concierne, a la cual queremos agradecer de manera pública el haber aceptado tan gentilmente nuestra invitación.

Luego de la conferencia magistral de nuestra invitada, este Congreso, con representación de la dirigencia nacional y del exterior del Partido Dominicanos por el Cambio, donde todos tendrán la oportunidad de expresarse y ser escuchados, con el propósito de evaluar nuestro desempeño, analizar nuestros errores, definir nuestras metas, lo que nos asegura que de aquí saldrá la propuesta y el plan de trabajo orientado a involucrarnos con la sociedad, el cual a su vez presentaremos a los diferentes sectores, para que sea debatido y puedan enriquecerlo, con el único objetivo de lograr la República Dominicana que todos anhelamos y merecemos.

Estamos cada día más convencidos, que la plataforma para tener un gobierno moderno y capaz, debe estar fundamentada en que el mismo asuma como prioridad una revolución moral, en base a la eficiencia en el manejo de los recursos públicos y la transparencia, como eje para el desarrollo de la nación y que tenga entre sus objetivos fundamentales:

1ro. La creación de empleos, atrayendo nuevas inversiones en base a reglas claras y seguridad jurídica; a su vez dotar a la nación de la Ley del Primer Empleo para dar oportunidad a los que no tengan experiencia laboral, para así reducir a su mínima expresión los jóvenes ni-ni, los cuales por falta de motivación y oportunidades, hoy ni estudian ni trabajan.

2do. El restablecimiento del orden y de la autoridad, que podamos vivir en un país seguro donde el delincuente sepa que el que viola la ley será castigado, para lograr ésto, entre otras cosas, es imprescindible la mejoría de los salarios, capacitación, depuración e implementación de tecnología de punta, hasta que tengamos una Policía Nacional que sea eficiente, creíble y que inspire la confianza de la ciudadanía.

3ro. La firme decisión de implementar una verdadera política medioambiental, donde haya un manejo eficiente de la basura, que los vertederos pasen de ser un ente de contaminación, corrupción y escándalo, y se transformen en fuentes de producción de energía y reciclaje, que en lugar de ser cargas económicas para los ayuntamientos generen riquezas a los municipios. A su vez invertir de manera sostenida en la reforestación y el manejo de las cuencas, la construcción de presas y acueductos, para que cada hogar dominicano pueda tener acceso al suministro de agua potable.

4to. La aplicación de un verdadero régimen de seguridad social que garantice una cobertura y unas atenciones hospitalarias, en donde dejemos atrás que la enfermedad de una persona sea la quiebra económica o la desintegración de una familia.

5to. Un gobierno en el que prime la revolución moral, incluye que en nuestra frontera se realicen las inversiones necesarias, para que haya un manejo eficiente del intercambio comercial, erradicando así el contrabando de mercancías, armas y drogas, por igual acabar con el soborno y la complicidad de las autoridades militares y civiles, para enfrentar el ingreso masivo de indocumentados y así evitar que nuestra frontera siga siendo tierra de nadie. En fin, que se establezcan las acciones en esta zona que permitan a las dominicanas y dominicanos tener un empleo seguro y digno, para que no tengan que emigrar de sus comunidades por falta de oportunidades.

En definitiva, para que podamos así tener una sociedad en donde a todos se nos respeten nuestros derechos y donde cada quien tenga que cumplir con sus deberes.

Debemos iniciar ya!

Dotando al país de una verdadera ley de partidos y una ley electoral, las cuales nos den las herramientas para lograr la democracia interna de las organizaciones partidarias y que estas legislaciones nos permitan procesos electorales que garanticen la igualdad, entre todos los competidores, con la transparencia que nos asegure la legitimidad en los resultados. Deben estar incluido en estas leyes, entre otras cosas, el debate presidencial obligatorio, que los senadores sean escogidos de manera independiente de los diputados y no por arrastre, sino no tiene sentido que haya un congreso bicameral, la regulación de los tiempos de campaña, la transparencia en el manejo de los fondos públicos y privados, especificando de dónde se recibe cada centavo y cómo se gasta cada peso. Así como también el voto obligatorio, que erradicaría de una vez y por todas la compra de cédulas, permitiendo que cada ciudadano ejerza su deber de elegir y tenga la oportunidad de votar por el que entienda es el mejor candidato.

Comencemos ya!!

Donde el próximo 15 de mayo, los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, iniciando por el Presidente de la República, sepan que hay un pueblo atento y vigilante que está esperando y demandando que se escojan jueces capaces y honestos fuera de cualquier bandería política, para integrar el Tribunal Superior Electoral que lleven la confianza, no solo a los partidos políticos, sino a todo el pueblo dominicano y que se llenen las vacantes de la Suprema Corte de Justicia con jueces de carrera que puedan exhibir un buen desempeño, no con jueces hechos a la carrera que respondan a intereses políticos o particulares, ya que la sociedad exige un poder judicial que nos asegure un régimen de consecuencias, donde esté establecido que el único lugar para los corruptos es la cárcel, con la incautación de todos sus bienes.

Que quede claro no es momento de dar tregua ni desmayar hasta lograr estos objetivos, el pueblo está demandando que nos devuelvan el país y está decidido a no permitir que lo sigan saqueando e hipotecando.

Debemos hoy más que nunca pelear con la fuerza de la palabra, con la verdad y con el ejemplo, para que mañana le podamos decir a nuestros hijos y al país, que hicimos todo lo que teníamos que hacer para tener una nación segura, llena de oportunidades donde veamos llegar el fin de la impunidad.

Te invitamos a ti dominicana y dominicano a ser parte de la Revolución Moral, para entre todos, lograr Un País Distinto.

Muchas gracias
Que Dios los bendiga a todos.