Amigas y amigos:

Hoy a una semana de conmemorarse el 152 aniversario de la Restauración de la República y a un año de que el pueblo dominicano se libere del PLD y de este gobierno. La nación naufraga en la pobreza de los muchos, la inseguridadDSC_3578, el desorden, la falta de empleo, la impunidad y la desesperanza.

La delincuencia, que hoy es el mayor problema que padece la población dominicana, está azotando las calles, los barrios y los campos del país, sin embargo el gobierno sigue perdiendo la batalla frente a los malechores; lejos de entender esta problemática, dignificando las condiciones de vida de los miembros de la Policía Nacional y reestructurando esa institución, se limita a cambiar el jefe de ese cuerpo, no acabando de entender que a los funcionarios hay que crearle las condiciones para que funcionen.

Nuestra frontera sigue abandonada, convertida en tierra de nadie, hace veinte años que está paralizada la Carretera Internacional, no se hacen inversiones para crear fuentes de empleo, ni planes de vivienda para que los dominicanos no abandonen esta empobrecida región, ni se construyen centros de maternidad próximo a la línea divisioria en Pedernales, Comendador, Jimaní y Dajabón, para dar asistencia humanitaria a las madres parturientas. Además mientras se invierten miles de millones de pesos en un plan de regularización, los gobiernos del PLD han permitido que en la última década, más de 600 mil indocumentados apadrinados por mafias que traficando con su miseria, han recaudado para su provecho personal, más de lo que el Estado ha gastado en el plan de regularización. Cuanta hipocrecia y doble moral de estos gobiernos, enarbolando un patriotismo en el cual no creen y mucho menos defienden.

Por otra parte, esta sequía que nos azota ha puesto al desnudo, que esta administración no ha implementado una política de reforestación y preservación del medio ambiente, vemos como cuando se ha presentado un incendio forestal no disponen de los equipos para enfretarlo y han tendio que solicitar aviones cisternas a otros países, mientras si hubo dinero para comprar ocho aviones tucanos. Mucho menos existe una política de aprovechamiento de los recursos hidraúlicos, aDSC_3534ún por el contrario, las únicas tres presas en proceso de construcción: Guaigui, La Placeta y Monte Grande están paralizadas y mientras el 70% del agua que producimos sigue llegando al mar, sin ser debidamente aprovechada, cifras avaladas por sus propios funcionarios, mientras los organismos que están llamados a manejar los acueductos del país no tienen un programa de control de fugas y para muestra basta un botón, solamente en el Gran Santo Domingo se pierde más del 50% del agua suministrada, gran parte de ella por escape en las tuberías.

En el Partido Dominicanos por el Cambio (DxC), de vocación cristiana y nacionalista, estamos concientes que hay mucha gente descontenta en nuestro país. Hay un gobierno que quiere hacernos creer que es diferente al anterior y lo es, pero solamente en las apariencias. Siguen, el endeudamiento y nuevos impuestos pero no se nos rinde cuenta ni de una cosa ni de la otra. Mientras cada día aumenta el costo de la vida y son agobiantes los precios de la canasta familiar.

El PLD tiene el record de haber producido la mayor cantidad de exiliados económicos, que haya tenido el país en toda su historia; jóvenes profesionales que se han visto obligados a emigrar, madres solteras que han tenido que salir a buscar mejor suerte en procura del sustento de sus hijos que no pueden conseguir dignamente en el país. En definitiva han convertido al Estado en una máquina de hacer impuestos y en una trituradora de devorar los fondos públicos. Estamos ante la presencia de un partido, que su cúpula, es una logia que controla y determina a su antojo en las decisiones que emanan del Congreso de la República y de gran parte de la justicia. !Aún así, tienen el tupé de decir que vivimos en democracia!

Ante esta amenaza de dEE_Abinaderictadura que se cierne, la población dominicana ha venido pidiéndole a quienes decimos representarla, más sabiduría, patriotismo y decisión, exigiendo a gritos la unificación de los partidos, movimientos y grupos sociales para desplazar definitivamente, al PLD del poder, por lo que el momento demanda hoy más que nunca, deponer aspiraciones legítimas, en aras de lograr este noble propósito.

Motivado en esta realidad, en nuestros recorridos que permanentemente realizamos por todo el país, nos abocamos, en los últimos meses a un proceso de consulta con sectores representantivos de cada comunidad, con los simpatizantes, militantes y dirigentes de nuestra organización política, así como también debatimos en los organismos de decisión partidaria, sobre cual debería ser el rol de nosotros en los proximos comicios.

Luego de esta consulta, previa aprobación de los Consejos Político y Ejecutivo de nuestra organización, nos congregamos aquí para informarle a la nación, a la cual nos debemos, la decisión que el Partido Dominicanos por el Cambio (DxC) ha tomado de cara las próximas elecciones y los compromisos que estamos asumiendo ante el país, enumerados en la plataforma programática que acabamos de dar a conocer a toda la nación.

Ha llegado el momento y lo asumimos con determinación y desprendimiento, de postergar nuestras aspiraciones presidenciales para desde hoy, apoyar con determinación la candidatura de quien será el próximo presidente de la República: el Lic. Luis Abinader.

Llegó el momento de dar una señal clara de que esto empieza a cambiar, porque de algo estamos seguros, la población demanda, no solo de una propuesta nueva, sino de una nueva forma de hacer polDSC_3605ítica.

El pueblo, hoy más que nunca, espera y necesita que esta coalición de partidos, encabezada por el Partido Revolucionario Moderno, lo guíe en medio de esta tragedia en que nos han metido, asumiendo la lucha en defensa de la ley pisoteada, la corrupción generalizada y de la Constitución ultrajada.

Por lo que le toca a usted, en este proceso, como capitán de esta tripulación que compone la oposición política en el país, conducir a puerto seguro este noble y trabajador pueblo dominicano, que tiene cifradas todas sus esperanzas, en un gobierno que lo guíe por el camino de la paz, la oportunidad y del disfrute de la calidad de vida en cada familia dominicana.

Definitivamente al país le hace falta hombres que digan la verdad, personas que tengan valor, individuos que defiendan la razón, políticos que no mientan, líderes que sepan lo que han de decir y lo digan, que sepan cual es su lugar y lo ocupen, por eso nosotros hoy estamos aquí, ocupando este lugar.

Decía el gran científico alemán Albert Einstein, que “el mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad”.

Permítanme hacerle un llamado a cada candidata o candidato a regidor, alcalde, diputado o senador: hay que tomar las calles, porque en estas elecciones su meta no debe ser ganar sus propias candidaturas, para adecentar los ayuntamientos y el Congreso Nacional, tambien es imprescindible, para hacer las transformaciones que requiere la sociedad, que llevemos a la presidencia de la República a Luis Abinader.

Tenemos un gran compromiso con nuestro país, con la mujer y con la juventud dominicana, con sus sueños y con sus ilusiones. La naciDSC_3471ón que seremos dentro de un año, dependerá de lo que empecemos a hacer cuando salgamos de aquí. Nuestra meta es: convertir este país, que para la mayoría hoy es una frustración, en la República de la Esperanza.

Nuestra Esperanza es construir un país distinto, el que tanto merecen los hombres y mujeres de bien, que han sido y son todavía la mayoría en nuestro país, en el que el trabajo, la justicia y el mérito sean la base de nuestra riqueza colectiva, en el que para los compatriotas que residen en el exterior se creen las condiciones para volver a su tierra, que es el único lugar donde nunca nadie le puede llamar extranjero; en la que la eliminación del analfabetismo, el narcotráfico, la delincuencia y la pobreza extrema impriman mayor fuerza a los ideales que dieron vida a nuestra enseña tricolor.

Volvamos a los valores y principios que nos inculcaron nuestros padres, llegó la hora que en nuestra nación impere el orden y el respeto.

Como dijo John F. Kennedy, “seamos capaces de organizar y conducir una sociedad en donde los pobres puedan salir de su pobreza y los ricos puedan mantener sus riquezas”.

Ahora me dirijo a tí, ciudadano y ciudadana que sales a la calle cada día a trabajar dignamente o a buscar empleo, que quiere lo mejor para tí, tu familia y las próximas generaciones, a que le des una oportunidad de dirigir los destinos del país, a este hombre, que no te ha mentido, que no te ha engañado, que se ha preparado y sobre todo que tiene el compromiso, la firme decisión y el coraje de acabar con el desorden, la impunidad y la incompetencia que hoy más que nunca arropa y carcome a la generalidad de las instituciones del Estado dominicano.

Por lo que hacemos un llamado, que a partir de hoy salgamos de aquí con la firme decisión de que el cambio no solo es posible, sino que es necesario. Si se puede, juntos obtendremos la victoria, para llevar a Luis Abinader a subir las escalinatas del Palacio Nacional.

Hemos vivido otras crisis, vicisitudes y tragedias pero siempre hemos sabido levantarnos. Labramos la Independencia y la Restauración, enfrentamos la agresión extranjera, la tiranía y el caos. En esta coyuntura de nuestra historia, tenemos que cambiar de gobierno, de partido y de modelo de desarrollo. Ese cambio es posible; por ese cambio estamos aquí, para que juntos logremos el país distinto que todos anhelamos.

Dios, Patria y libertad. Viva la República Dominicana.

Que Dios los bendiga a todos. Muchas Gracias.

Eduardo Estrella